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Jornada 2 - Asalto al anochecer

Jornada 2 - Asalto al Anochecer
La cosa pintaba muy interesante, un encargo de encontrar a una niña secuestrada por una panda de maniacos, no es que fuera nada del otro mundo, aquellas tierras cercanas a los bosques estaban plagadas de sectarios provinientes de Silvania, ¿Que pasaría? - Pensaba Tathar mientras miraba el techo de la habitación en el viejo molino.

Adelbert le había mandado junto con dos hombres de confianza al molino, para que investigaran un poco dónde podía estar metida la chiquilla y para que en caso de que las cosas se pusieran feas le avisarán. Aquella noche, Manfred se ofreció a hacer la primera guardia, mientras Timus y Althan dormían.

Cuando el cielo empezaba a oscurecer, y Manfred ya llevaba una hora de guardia, algo sonó en la espesura del bosque, esto puso en alerta a Manfred quien se dirigió a mirar por la esquina del molino, no parecía nada, un gran bosque oscuro y tenebroso se extendía unos metros más allá del molino, pero nada parecía ocurrir allí....

Manfred volvió a su posición, pero con el oído atento y mirando de vez en cuando.

Mientras unas sombras se movían por el bosque en dirección al molino....


Al rato, otro chasquido y Manfred concluyó que eso no es un conejito, así que da dos voces en dirección al molino, con la intención de que Timus bajara y que juntos se acercaran al bosque, a echar un vistazo... sólo por si acaso, pero cuando se disponían a doblar el seto, vieron una sombra grande y desgarbada aparecer entre las copas de los árboles ¡¡Un Engendro!!!, con el grito de terror, Althan saltó de la cama y bajó corriendo con su arco en ristre preparado para fulminar al enemigo.

De entre las sombas del bosque surgieron unas criaturas aberrantes mitad orcos, mitad humanos, junto con un humano de poderosa armadura, y tras ellos, un gigante construido con partes de multitud de criaturas muertas, un ¡Revivido!

Los chicos de Adelbert dieron muestra de su aplomo manteniendo la posición, mientras desde dentro del molino venían gritos de terror por parte del molinero y su mujer "¡¡Oh Dios mío, este es el fin!!" decían lloriqueando.

Althan disparó una flecha contra la gran mole que avanzaba con paso inestable, mientras los semiuhmanos corrían a olcultarse tras el seto, aquel monstruo no pareció inmutarse y continuó avanzando. incluso más rápido que antes. Timus y Manfred le hicieron frente y unos segundos antes de que llegara al cuerpo a cuerpo, una flecha pasó rozando la cabeza de Timus y fue a clavarse en el muslo del gigante, éste gritó de dolor, la bestia estaba herida, pero en lugar de huir, continuó avanzando y cargó contra Manfred, el golpe le dejó atontado y sólo el dolor de brazo derecho le hizo recuperar la consciencia y darse cuenta de que Timus acababa de golpear al gigante y este había cedido algo de terreno.

Los semihumanos avanzaron para atacar a Manfred, pero Timus se puso entre medias para cubrir con su escudo, mientras este se volvía levantar y se preparaba para apoyar en el combate a Timus. El gigante herido en el muslo y en el orgullo por el semielfo cargó salvajemente contra Althan quien de un certero golpe consiguió amputarle una mano y matarle. Timus por su parte repelió el ataque y con un golpe magistral mató a uno de sus contrincantes, el otro horrorizado retrocedió.

Un fuerte viento se levantó, haciendo dificil el uso de los arcos.



Althan en vista de las malas condiciones meterológicas, corrió para cargar contra el arquero quién, aterrorizado por el implacable semielfo intentó huir pero calló bajo el mandoble de Althan. El líder enemigo grito órdenes en una antigua lengua, y el último guerrero cargó contra Timus, este motivado por su última muestra de maestría ensartó al enemigo con su lanza y el líder enemigo horrorizado no le quedó otra que huir hacia el bosque en busca de un lugar donde esconderse, o quizá para buscar ayuda.....

La cuestión era que nuestros héroes habían defendido el molino, estaban cansados y la herida de Manfred no tenía muy buena pinta, quizá deberían avisar a Adelbert para que trajera refuerzos, aquello no parecia un simple secuestro.....



BackStage - Jornada 2

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Relato - Jornada 1

Jornada 1 - En los bosques de Silvania……

Era una noche lóbrega, la Luna iluminaba el valle entre negras nubes. Tathar, llevaba varias horas durmiendo cuando de repente oyó una respiración de alguien que se acercaba, agudizó la vista, y le pareció ver unas sombras que se aproximaban desde la espesura, cogió su arco, y dispuesto a disparar comenzó a apuntar a aquella sombra.

Disparó pero aquella sombra pareció detenerse, mientras la Luna salía de entre las nubes e iluminaba el negruzco pelaje de un gran lobo, sus dientes blancos brillaron en la noche, y comenzó a ahuyar. Parece que esta noche alguien quiere comer elfo pensó Tathar…

El lobo comienza a acercarse veloz, y a su lado, de entre los árboles surge otra gran sombra lobuna; “se están acercando demasiado” piensa Tathar “dispara y consigue herir a uno, el otro sorprendido de detiene en seco.

El Lobo se arranca de un bocado la flecha y se dispone a cargar pero otra certera flecha remata al líder Lobo, el otro acobardado, se detiene.

Tathar, aprovechando la ocasión, corre por su vida, alejándose de los árboles, buscando terreno abierto, donde poder usar mejor su arco. El lobo recuperado de la muerte de su líder, comienza a correr tras del elfo, mientras otro lobo sale de detrás de las rocas, los lobos, más veloces que el elfo, se disponen a saltar sobre él, otra flecha que se pierde en la noche, pero parece que retiene a uno de los lobos, el otro salta sobre el elfo y consigue clavar sus dientes en la pierna de este; Tathar siente que todo da vueltas, pero haciendo un esfuerzo supremo, le golpea y continúa corriendo, tratando de dejar atrás a aquellas infectas criaturas.

Parece que los lobos se han quedado algo atrás, como preparando alguna estrategia para cazar al elfo, este se detiene a respirar y aprovecha para lanzar una certera flecha contra el otro lobo, que también le hiere, Tathar continúa corriendo y huye del valle, dirigiéndose a unas luces que brillan a cierta distancia, más allá del bosque. ¿Serán amigos?